Pastoral Letter on General Conference 2019 / Carta Pastoral sobre la Conferencia General 2019

March 2, 2019

Beloved Sisters and Brothers at Echo Park United Methodist Church:

By now you have heard that our United Methodist General Conference voted to approve a legislative plan that expands our denomination’s longstanding policies of discrimination against the LGBTQ community and its allies.

The full impact of this Plan will not be known for some time, and yet there can be little doubt that grave harm has already been done to the unity and integrity of The United Methodist Church. A majority of the General Conference has sent a clear message to those of us who identify as LGBTQ that we are not really welcome in this community of faith. The UMC will not embrace us as children of God created in the image of God. It will not welcome us as vital members of the body of Christ. It will not celebrate or honor our loving relationships. It will neither recognize nor receive our gifts and graces for ministry. And it will punish those who seek in various ways to incorporate us into the fullness of the Church’s life and mission.

The plan adopted by the General Conference contrasts starkly with the teachings of the apostle Paul who affirms that we need each other if we are truly going to be the body of Christ:

For just as the body is one and has many members, and all the members of the body, though many, are one body, so it is with Christ. For in the one Spirit we were all baptized into one body—Jews or Greeks, slaves or free—and we were all made to drink of one Spirit. (1 Cor. 12:12-13)

As Paul reminds us elsewhere in the same chapter, the Spirit alone has the right to “allot [gifts] to each one individually, just as the Spirit chooses.” (1 Cor. 12:11) So, in spite of the General Conference’s recent decision, our task as a Church is not to judge and exclude, but to encourage and celebrate the gifts that God has given, even to those of us who are LGBTQ.

A week before the General Conference, this congregation voted overwhelmingly to become a Reconciling Congregation. In our Statement of Reconciliation, we affirmed that:

We share the Gospel and Spirit of Jesus Christ and open our community to all, especially those who are hurt or who have been left out because of racial differences, ethnic origin, gender identity, legal or immigration status, language, sexual orientation, all who have suffered abuse or abandonment by society, or even by the church.

We may not always be of a common mind about issues related to sexual orientation and gender identity, but we understand the need to create a faith community that does not discriminate. That is why we have chosen to work together under the inspiration of the Spirit to build and expand God’s reign of justice and peace… especially for those who, like our LGBTQ siblings, have been excluded and harmed by teachings and practices that lead to discrimination and exclusion

Significantly, we are not alone in this struggle. There are churches and conferences, lay people, ministers, and bishops who are already working together to create a fully inclusive Church. The Spirit is working in powerful ways to ensure that God’s will truly is done on earth just as it is in heaven.

Let me conclude by reassuring our LGBTQ siblings both inside and outside this faithful body of believers called Echo Park United Methodist Church: You are welcome here to practice your faith, to find spiritual support and care, to participate in the ministries of this congregation, to serve as leaders, and to receive the full range of pastoral and ministerial services that we have to offer. “We are people of Christ’s new creation, called to be ministers of reconciliation.” Thanks be to God!

May God bless you now and always!

Rev. Frank Wulf

Pastor


2 de marzo 2019

Estimados Hermanos y Hermanas de la Iglesia Metodista Unida de Echo Park:

Ya han escuchado que nuestra Conferencia General Metodista Unida ha votado a aprobar un plan legislativo que amplia las políticas antiguas de nuestra deonominación de discriminación contra la comunidad LGBT y sus aliados.

El impacto total de este plan no será conocido durante algún tiempo. Sin embargo, puede haber poca duda de que un daño grave ya se ha hecho a la unidad e integridad de La Iglesia Metodista Unida. Una mayoría de la Conferencia General ha enviado un mensaje claro a aquellos de nosotros que se identifican como LGBT que no seamos realmente bienvenidos en esta comunidad de fe. La IMU no nos abrazará como hijos e hijas de Dios creados al imagen de Dios. No nos dará la bienvenida como miembros vitales del cuerpo de Cristo. No celebrará ni honrará nuestras relaciones amorosas. No reconocerá ni recibirá nuestros dones y gracias para el ministerio. Y castigará a quienes tratan de diversas maneras para incorporarnos a la plenitud de la vida y misión de la Iglesia.

El plan aprobado por la Conferencia General contrasta claramente con las enseñanzas del apóstol Pablo quien afirma que necesitamos los unos a los otros si verdaderamente vamos a ser el cuerpo de Cristo:

 Así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo, porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, tanto judíos como griegos, tanto esclavos como libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu. (1 Co. 12:12-13)

Como Pablo nos recuerda en otra parte del mismo capítulo, el Espíritu solo tiene el derecho de “repartir [dones] a cada uno en particular como él quiere.” (1 Co. 12:11) Así que, a pesar de la reciente decisión de la Conferencia General, nuestra tarea no es juzgar y excluir, sino animar y celebrar los dones que Dios ha dado, incluso a aquellos que son LGBT.

Una semana antes de la Conferencia General, esta congregación votó abrumadoramente para convertirse en una Congregación de Reconciliación. En nuestra Declaración de Reconciliación, afirmamos:

Compartimos el Evangelio y el Espíritu de Jesucristo y abrimos nuestra comunidad a todos, especialmente aquellos que están heridos o que han sido excluidos debido a diferencias raciales, origen étnico, identidad de género, estatus legal o migratorio, idioma, orientación sexual, todos los que han sufrido el abuso o el abandono por la sociedad o aún más por la iglesia.

No siempre somos de la misma opinión sobre cuestiones relacionadas a la orientación sexual y la identidad de género, pero comprendemos la necesidad de crear una comunidad de fe que no discrimina. Esta es la razón por la cual hemos decidido trabajar juntos bajo la inspiración del Espíritu Santo para construir y ampliar el reino de Dios de justicia y paz… especialmente para aquellos que, como nuestros hermanos y hermanas LGBT, han sido lastimados por enseñanzas y prácticas que llevan a la discriminación y la exclusión.

Es significativo que no estamos solos en esta lucha. Hay iglesias y conferencias, laicos, ministros, y obispos que ya están trabajando juntos para crear una Iglesia que es totalmente inclusiva. El Espíritu está trabajando en maneras poderosas para asegurar que la voluntad de Dios se hace verdaderamente en la tierra como en el cielo.

Permítanme concluir asegurando a nuestros hermanos y hermanas LGBT dentro y fuera de este cuerpo fiel de creyentes que se llama la Iglesia Metodista Unida de Echo Park: Ustedes son bienvenidos aquí para practicar su fe, para encontrar apoyo y cuidado espiritual, para participar en los ministerios de esta congregación, para servir como líderes, y para recibir la gama complete de servicios pastorales y ministeriales que tenemos para ofrecer. “Somos personas de la nueva creación de Jesucristo llamadas para ser ministros de la reconciliación.” ¡Gracias a Dios!

¡Que Dios los bendiga ahora y siempre!

El Rev. Frank Wulf

Pastor

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Declaración de Reconciliación

Inspirando al Mundo como seguidores apasionados de Jesucristo para que todos puedan experimentar el amor vivificante de Dios.

La Iglesia Metodista Unida de Echo Park es una comunidad de fe tratando de vivir en gozosa respuesta al amor de Dios en Cristo.

Somos personas de la nueva creación de Jesucristo llamadas para ser ministros de la reconciliación.

No siempre somos de la misma opinión pero intentamos ser del mismo Espíritu, llegando con amor incondicional para que otros puedan saber que hay un lugar de reconciliación: “Hay un bálsamo en Galaad.”

Compartimos el Evangelio y el Espíritu de Jesucristo y abrimos nuestra comunidad a todos, especialmente aquellos que están heridos o que han sido excluidos debido a diferencias raciales, origen étnico, identidad de género, estatus legal o migratorio, idioma, orientación sexual, todos los que han sufrido el abuso o el abandono por la sociedad o aún más por la iglesia.

Approved by the Charge Conference – February 17, 2019

Greetings for the New Year / Saludos para el año nuevo

December 31, 2018

Dear sisters and brothers in Christ:

I am writing to wish you a blessed New Year.

As 2018 comes to a close, let us give thanks to God for the many blessings that we have received.

I do not invite us to do this out of a spirit of naiveté. We have encountered many challenges during the year. Some of us have experienced devastating health problems. Others have mourned the loss of loved ones. We have struggled with financial difficulties, broken promises, and difficult relationships.

In spite of all these reasons for distress and complaint, we also affirm that God has been with us the whole time. We have experienced grace in communities of people who love each other. We have known unexpected peace in moments of great suffering. And, we have found comfort in knowing that God continues to be with us even in our times of grief and mourning.

Of course, we have also received numerous blessings of a more positive nature. We give thanks for life, for family and friends, for times of enjoyment and laughter, for moments of love and caring, for occasions of inspiration and excitement, and for our faith that guides and sustains us through all the circumstances that confront us.

I invite all of us to spend some time over the first few days of 2019 remembering and giving thanks for the blessings that we have received in 2018. The New Year inspires us with hope, as it should. And yet, we know that it will also bring challenges… such is the nature of life! We don’t come to this New Year with a blank slate. We enter 2019 knowing that God, who has always been with us, will be with us still… no matter what opportunities and challenges come our way!

The greatest and most unshakeable blessing we have is our relationship with God in Christ. As the gospel of John reminds us:

What has come into being in the Word was life, and the life was the light of all people. The light shines in the darkness, and the darkness did not overcome it. (John 1:3b-5)

 In Christ, we have life, and that life is a light that shines into the midst of the world’s darkness. It is a light that will never be extinguished. Now, as Jesus informs us in Matthew 5:14-16, that light shines through us: “You are the light of the world…” so “let your light shine before others, so that they may see your good works and give glory to your Father in heaven.”

This is the source of our hope as begin the New Year… not our own determination to change ourselves or make a difference in our world… but our trust that God is at work in us to accomplish God’s purposes for transforming and renewing God’s world.

May all of us have a blessed, happy and fulfilling New Year!

Pastor Frank Wulf

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31 diciembre 2018

Estimadas hermanas y hermanos en Cristo:

Escribo para desearles a ustedes un bendito año nuevo.

A medida que 2018 llega a su fin, demos gracias a Dios por las muchas bendiciones que hemos recibido.

No nos invito a hacer esto con ningún espíritu de ingenuidad. Hemos encontrado muchos desafíos durante el año. Algunos de nosotros han experimentado devastadores problemas de salud. Otros han llorado la pérdida de seres queridos. Hemos luchado con dificultades financieras, promesas rotas, y relaciones difíciles .

A pesar de todas estas razones para angustia y queja, también afirmamos que Dios ha estado con nosotros todo el tiempo. Hemos experimentado la gracia en comunidades de personas que aman los unos a los otros. Hemos conocido paz inesperada durante momentos del gran sufrimiento. Y hemos encontrado consuelo en saber que Dios sigue estar con nosotros incluso en tiempos de pena y luto.

Por supuesto, hemos recibido muchas bendiciones de una naturaleza más positive. Damos gracias por la vida, por familia y amigos, por tiempos de disfrute y risa, por momentos de amor y cuidado, por ocasiones de inspiración y excitación, y por nuestra fe que nos dirige y nos sostiene a través de todas las circunstancias que nos enfrentan.

Nos invito a nosotros a pasar algún tiempo durante los primeros días de 2019 recordando y dando gracias por las bendiciones que hemos recibido en 2018. El año nuevo nos inspira con la esperanza como debería. Sin embargo, sabemos que también traerá desafíos… ¡tal es la naturaleza de la vida! No venimos a este año nuevo con una pizarra en blanco. Entramos en 2019 sabiendo que Dios, quien siempre ha estado con nosotros, continuará a estar con nosotros… ¡no importan las oportunidades y desafíos que nos enfrentan!

La bendición más grande y más inquebrantable que tenemos es nuestra relación con Dios en Cristo. Como el evangelio de Juan nos recuerda:

En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.  La luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no la dominaron. (Juan 1:4-5) 

En Cristo, tenemos la vida, y esa vida es una luz que resplandece en medio de la oscuridad del mundo. Es una luz que nunca será extinguida. Ahora, como Jesús nos informa en Mateo 5:14-16, esa luz resplandece a través de nosotros: “Vosotros sois la luz del mundo… Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”

Esta es la fuente de nuestra esperanza a medida que comenzamos el nuevo año… no nuestra propia determinación de cambiarnos a nosotros mismos o hacer una diferencia en nuestro mundo…. sino nuestra confianza en que Dios está trabajando en nosotros para cumplir con los propósitos de Dios para transformar y renovar el mundo de Dios.

¡Que todos nosotros tengamos un bendito, feliz y satisfactorio año nuevo!

Pastor Frank Wulf